La Marcha del Orgullo 2023 se desarrolló este sábado 1 de junio en Quito, donde han resonado consignas sobre el respeto, los derechos y la tolerancia hacia el colectivo LGTBI+, mostrando su faceta más multicolor.
Además, la marcha fue apoyada por las máximas autoridades de la ciudad, el alcalde Pabel Muñoz, y de la provincia de Pichincha, de la cual la capital es también cabecera, la prefecta Paola Pabón.
En la costera ciudad de Guayaquil, la preparación del tradicional desfile se había topado con ciertas condiciones expuestas por el alcalde Aquiles Álvarez, que al final aceptó el recorrido por el casco céntrico, cuando había propuesto otro sitio en el norte de la ciudad.
En Quito el desfile ha contado con la participación de una banda de tambores que abrió el recorrido por el que han desfilado también carros alegóricos y comparsas, entre las más llamativas la del colectivo Drag Queen.
La caravana, que recorrió varias calles de la ciudad, llegó a la sede de la Casa de las Culturas, un gran complejo arquitectónico donde se desarrolló un festival artístico.
En Guayaquil, la Marcha del Orgullo recorrió la parte céntrica y desembocó en las faldas del cerro Santa Ana, donde también se desarrolló un festival.
La activista Dianne Rodríguez señaló que la «Educación, empleo y justicia» son las principales reivindicaciones de esta comunidad que aún lucha porque se acepte la «adopción monoparental» y el reconocimiento de las «familias diversas, sobre todo las trans», que han sido relegadas en el cumplimiento de sus derechos.
Asimismo, se lamentó de que varios asesinatos que se han producido en los últimos meses contra la comunidad trans hayan quedado en la impunidad.
Rodríguez también criticó la falta de oportunidades de empleo que sufre el colectivo LGTBI+, muchos de sus integrantes obligados a ubicarse en empleos informales ante la falta de oportunidades.
AGENCIA EFE